Facebook
Twiter
Youtube
Flickr
Instagram
Linkedin

Liturgia y santoral 11/10/19 ML: S. JUAN XXIII

 Memoria libre: SAN JUAN XXIII, papa
Joel 1,13-15;2,1-2
El día del Señor, día de oscuridad y tinieblas
Vestíos de luto y haced duelo, sacerdotes; llorad, ministros del altar; venid a dormir en esteras, ministros de Dios, porque faltan en el templo del Señor ofrenda y libación. Proclamad el ayuno, congregad la asamblea, reunid a los ancianos, a todos los habitantes de la tierra, en el templo del Señor, nuestro Dios, y clamad al Señor. ¡Ay de este día! Que está cerca el día del Señor, vendrá como azote del Dios de las montañas. Tocad la trompeta en Sión, gritad en mi monte santo, tiemblen los habitantes del país, que viene, ya está cerca, el día del Señor. Día de oscuridad y tinieblas, día de nube y nubarrón; como negrura extendida sobre los montes, una horda numerosa y espesa; como ella no la hubo jamás, después de ella no se repetirá, por muchas generaciones.

Salmo responsorial: 9
El Señor juzgará el orbe con justicia.
Te doy gracias, Señor, de todo corazón, / proclamando todas tus maravillas; / me alegro y exulto contigo / y toco en honor de tu nombre, oh Altísimo. R.
Reprendiste a los pueblos, destruiste al impío / y borraste para siempre su apellido. / Los pueblos se han hundido en la fosa que hicieron, / su pie quedó prendido en la red que escondieron. R.
Dios está sentado por siempre / en el trono que ha colocado para juzgar. / Él juzgará el orbe con justicia / y regirá las naciones con rectitud. R.

Lucas 11,15-26
Si yo echo los demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros
En aquel tiempo, habiendo echado Jesús un demonio, algunos de entre la multitud dijeron: "Si echa los demonios es por arte de Belzebú, el príncipe de los demonios."
Otros, para ponerlo a prueba, le pedían un signo en el cielo. Él, leyendo sus pensamientos, les dijo: "Todo reino en guerra civil va a la ruina y se derrumba casa tras casa. Si también Satanás está en guerra civil, ¿cómo mantendrá su reino? Vosotros decís que yo echo los demonios con el poder de Belzebú; y, si yo echo los demonios con el poder de Belzebú, vuestros hijos, ¿por arte de quién los echan? Por eso, ellos mismos serán vuestros jueces. Pero, si yo echo les demonios con el dedo de Dios, entonces es que el reino de Dios ha llegado a vosotros. Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros. Pero, si otro más fuerte lo asalta y lo vence, le quita las armas de que se fiaba y reparte el botín. El que no está conmigo está contra mí; el que no recoge conmigo desparrama. Cuando un espíritu inmundo sale de un hombre, da vueltas por el desierto, buscando un sitio para descansar; pero, como no lo encuentra, dice: "Volveré a la casa de donde salí." Al volver, se la encuentra barrida y arreglada. Entonces va a coger otros siete espíritus peores que él, y se mete a vivir allí. Y el final de aquel hombre resulta peor que el principio."


SANTORAL:
• San Juan XXIII
• Nuestra Señora de Begoña
• San Alejandro de Sauli, San Anastasio de Schemaris, San Bruno de Lotaringia, San Cánico de Irlanda, San Felipe diácono, San Fermín de Uzés, San Gaudencio o Radzim, San Gumaro, Santa Soledad Torres Acosta, San Meinardo de Riga, San Pedro Le Tuy, Santino de Verdún, San Sármata de Tebaida, Santa Zenaida.
• Beato Ángel Ramos Velázquez, Beato Jacobo de Ulma Griesinger, Beata María de Jesús d'Oultremont.

Imagen
Juan XXIII (latín: Ioannes PP. XXIII), de nombre secular Angelo Giuseppe Roncalli (Sotto il Monte, Bérgamo, Lombardía, Italia, 25 de noviembre de 1881-Ciudad del Vaticano, 3 de junio de 1963), fue el papa número 261 de la Iglesia católica y soberano de la Ciudad del Vaticano entre 1958 y 1963.
En su dilatada labor apostólica, ocupó varios cargos de relevancia en la Iglesia católica en el período de preguerra. Como obispo titular de Areopoli y, más tarde, de Mesembria, desempeñó el cargo de visitador apostólico en Bulgaria desde 1925, luego como delegado apostólico en la misma Bulgaria desde 1931. Fue designado arzobispo titular de Mesembria y delegado apostólico en Turquía y Grecia el 30 de noviembre de 1934, cargo que desempeñó durante la mayor parte de la segunda guerra mundial. A fines de 1944 fue designado nuncio apostólico en Francia, donde permaneció hasta 1953. Creado cardenal presbítero de S. Prisca en el consistorio de ese año, fue patriarca de Venecia hasta su elección como sumo pontífice en el cónclave de octubre de 1958. Su pontificado, relativamente breve, fue sin embargo sumamente intenso.
Sus encíclicas Mater et Magistra (Madre y Maestra, 1961) y Pacem in Terris (Paz en la Tierra, 1963), esta última escrita en plena guerra fría luego de la llamada «crisis de los misiles» de octubre de 1962, se convirtieron en documentos señeros que marcaron el papel de la Iglesia católica en el mundo actual. Pero el punto culminante de su trabajo apostólico fue, sin dudas, su iniciativa personal, apenas tres meses después de su elección como pontífice, de convocar el Concilio Vaticano II, que imprimiría una orientación pastoral renovada en la Iglesia católica del siglo XX. Con todo, al momento de su muerte acaecida el 3 de junio de 1963, apenas había transcurrido la primera de las etapas conciliares —que finalmente alcanzarían el número de cuatro—, sin haberse promulgado ningún documento y sería Pablo VI quien enfatizaría los propósitos básicos del concilio y lo guiaría a través de las tres etapas conciliares siguientes hasta su final.
Caracterizado por un notable sentido del humor, en Italia se recuerda a Juan XXIII con el cariñoso apelativo de Il Papa Buono («el papa bueno»). Fue beatificado por el papa Juan Pablo II durante el «Gran Jubileo» del año 2000. El 5 de julio de 2013 el papa Francisco firmó el decreto que autorizó la canonización de Juan XXIII, que se efectuó conjuntamente con la de Juan Pablo II el día 27 de abril de 2014, según lo anunciado en el consistorio realizado el 30 de septiembre de 2013.A dicha ceremonia, también asistió el papa emérito, Benedicto XVI. Junto a Juan Pablo II es el papa más reciente en ser venerado como santo.

Liturgia y santoral 10/10/19 ML: Sto. TOMÁS VILLANUEVA

 Memoria libre: SANTO TOMÁS DE VILLANUEVA, obispo
Malaquías 3,13-20a
Mirad que llega el día, ardiente como un horno
"Vuestros discursos son arrogantes contra mí -oráculo del Señor-. Vosotros objetáis: "¿Cómo es que hablamos arrogantemente?" Porque decís: "No vale la pena servir al Señor; ¿qué sacamos con guardar sus mandamientos?; ¿para qué andamos enlutados en presencia del Señor de los ejércitos? Al contrario: nos parecen dichosos los malvados; a los impíos les va bien; tientan a Dios, y quedan impunes."
Entonces los hombres religiosos hablaron entre sí: "El Señor atendió y los escuchó." Ante él se escribía un libro de memorias a favor de los hombres religiosos que honran su nombre. Me pertenecen -dice el Señor de los ejércitos- como bien propio, el día que yo preparo. Me compadeceré de ellos, como un padre se compadece del hijo que lo sirve. Entonces veréis la diferencia entre justos e impíos, entre los que sirven a Dios y los que no lo sirven. Porque mirad que llega el día, ardiente como un horno: malvados y perversos serán la paja, y los quemaré el día que ha de venir -dice el Señor de los ejércitos-, y no quedará de ellos ni rama ni raíz. Pero a los que honran mi nombre los iluminará un sol de justicia que lleva la salud en las alas."

Salmo responsorial: 1
Dichoso el hombre que ha puesto su confianza en el Señor.
Dichoso el hombre que no sigue el consejo de los impíos, / ni entra por la senda de los pecadores, / ni se sienta en la reunión de los cínicos; / sino que su gozo es la ley del Señor, / y medita su ley día y noche. R.
Será como árbol / plantado al borde de la acequia: / da fruto en su sazón / y no se marchitan sus hojas; / y cuanto emprende tiene buen fin. R.
No así los impíos, no así; / serán paja que arrebata el viento. / Porque el Señor protege el camino de los justos, / pero el camino de los impíos acaba mal. R.

Lucas 11,5-13
Pedid y se os dará
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Si alguno de vosotros tiene un amigo, y viene durante la medianoche para decirle: "Amigo, préstame tres panes, pues uno de mis amigos ha venido de viaje y no tengo nada que ofrecerle." Y, desde dentro, el otro le responde: "No me molestes; la puerta está cerrada; mis niños y yo estamos acostados; no puedo levantarme para dártelos." Si el otro insiste llamando, yo os digo que, si no se levanta y se los da por ser amigo suyo, al menos por la importunidad se levantará y le dará cuanto necesite.
Pues así os digo a vosotros: Pedid y se os dará, buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe, quien busca halla, y al que llama se le abre. ¿Qué padre entre vosotros, cuando el hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pez, le dará una serpiente? ¿O si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si vosotros, pues, que sois malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo piden?"


SANTORAL:
• San Cerbonio de Populonia, San Claro de Nantes, San Daniel Comboni, Santa Eulampia, San Eulampio, San Gereón, San Juan de Bridlington, San Paulino de Rochester, San Pinito, Santa Tanca de Ramerude, Santa Telquilde de Jouarre, Santo Tomás de Villanueva.
• Beata Ángela María Truszkowska, Beato Mariano de Jesús Euse Hoyos, Beato Eduardo Detkens, Beato León Wetmanski.

Imagen
Santo Tomás de Villanueva, O.S.A., (Fuenllana, Ciudad Real, 1486 - Valencia, 9 de septiembre de 1555), fraile y sacerdote ascético agustino y arzobispo
Tomás García Martínez nació en Fuenllana después del 21 de noviembre y antes del 18 de diciembre de 1486; era el pueblo donde vivían sus abuelos maternos. Su nacimiento se produjo allí debido a que en la villa donde vivían sus padres se había declarado una epedimia de peste y decidieron que el pueblo de su madre era un lugar más seguro para el alumbramiento.
A pesar de esto, la infancia y juventud de Tomás transcurrió en Villanueva de los Infantes, por eso, se le llamará santo Tomás de Villanueva. Aunque su familia era pudiente, muchas veces el muchacho andaba desnudo porque había dado sus vestidos a los pobres. Actualmente queda en pie parte de la casa original, con un escudo en la esquina, al lado de un oratorio de la familia. Siempre se declaró del pueblo donde se crio.
Fraile y sacerdote
Aunque Tomás hizo estudios de artes y teología en el Colegio Mayor de San Ildefonso de la Universidad de Alcalá de Henares, ingresó en la Orden de San Agustín, en Salamanca, en 1516, y en 1518 fue ordenado sacerdote. En la orden de los agustinos ocupó los cargos de prior conventual, visitador general y prior provincial de Andalucía y Castilla. También fue profesor de la universidad y consejero y confesor del rey Carlos I de España.
Gozó de gran fama por su gran austeridad personal (llegó a vender el jergón donde dormía para dar el dinero a los pobres) y por su ejercicio continuo e infatigable de la caridad, especialmente con los huérfanos, con las doncellas pobres y sin dote y con los enfermos. Poseía, sin embargo, una concepción inteligente de la piedad, de forma que, aunque era muy limosnero, procuraba solucionar definitiva y estructuralmente la pobreza mediante la redención activa de la misma, dando trabajo a los pobres, y así hacía fructificar sus limosnas; al respecto escribió:
La limosna no sólo es dar, sino sacar de la necesidad al que la padece y librarla de ella cuando fuere posible.
En 1533, como provincial, envió a los primeros padres agustinos que llegaron a México. Empezó a tener éxtasis místicos en misa o cuando rezaba los salmos.
Arzobispo de Valencia
Aunque el rey Carlos I le ofreció el cargo de arzobispo de Granada, él nunca lo aceptó; se cuenta que llegó a ser Arzobispo de Valencia el 10 de octubre de 1544 por error de un escribano, pero siguió negándose hasta que se lo ordenó su superior en la Orden; en el momento de su nombramiento se hallaba en el monasterio de Nuestra Señora del Pino, en tierra de Cuéllar.3 En Valencia, ayudado por su obispo auxiliar Juan Segriá, puso orden en una diócesis que hacía un siglo que no tenía gobierno pastoral directo. Organizó un colegio especial para los moriscos conversos y organizó en especial un plan eficaz de asistencia y auxilio social y de caridad.
Compuso bellos sermones, entre los que destaca Sermón del amor de Dios, una de las grandes manifestaciones de la oratoria sagrada del XVI.
Es autor de varios Opúsculos, dentro de los que se incluye el Soliloquio entre Dios y el alma, en torno a la comunión.
Tuvo una gran fama de predicador, en un estilo sobrio y sencillo. Carlos I al oírle predicar, exclamó:
Este Monseñor conmueve hasta las piedras.
Su prédica provocaba sonoras conversiones. Algunos de sus sermones arremetieron contra la crueldad de la fiesta de los toros.
Tuvo asimismo una gran devoción por la Virgen María, cuyo corazón comparó a la zarza ardiente, que nunca se consumía.
En 1547 ordenó sacerdote al futuro San Luis Beltrán.
Fundó el Colegio Mayor-Seminario de la Presentación de la Bienaventurada Virgen María en el Templo y Santo Tomás de Villanueva en 1550, centro de formación eclesiástica y académica para futuros sacerdotes, al servicio de la Iglesia de Valencia.
Muerte y canonización
Tomás falleció por una angina de pecho en 1555 a los sesenta y seis años.
Fue canonizado el 1 de noviembre de 1658, siendo uno de los tres santos, todos españoles, canonizados durante el pontificado del papa Alejandro VII.
Francisco de Quevedo escribió una biografía suya, Epítome a la historia de la vida ejemplar y gloriosa muerte del bienaventurado fray Tomás de Villanueva.
La Universidad de Alcalá de Henares le dedicó el primer patio del Colegio Mayor de San Ildefonso, al haber formado parte de la primera promoción de la Universidad, y ser el primer Santo salido de las aulas complutenses.
Obra
Como escritor místico la obra más importante de santo Tomás de Villanueva es De la lección, meditación, oración y contemplación, pero también se destacan sus numerosos sermones en castellano y en latín; entre ellos destaca el Sermón del amor de Dios, imbuido de Neoplatonismo. Previene al contemplativo de los errores a los que puede ser sometido por obra del demonio y que pueden arrastrarle a la herejía; en sus palabras es posible encontrar implícita una advertencia contra los alumbrados. Distingue entre la contemplación infusa, cuyos valores proceden del Espíritu Santo, y la adquirida, fruto del esfuerzo y del ejercicio. Su Comentario al Cantar de los Cantares señala seis grados progresivos dentro de la vida mística: Fe, Devoción, Embriaguez, Inacción, Sueño y Éxtasis. Sus obras completas fueron editadas en Manila en 1881, Opera omnia, seis volúmenes. Nicaise Bax, por otra parte, escribió una biografía del santo4 a la que añadió algunas Orationes sacrae bajo el título Beatus Thomas à Villanova Elemosynarius Achiepiscopus Valentiae (Antverpiae: Hieronymum Verdussen, 1622) y Simplicio Saint-Martin redactó otra: La Vie de S. Thomas de Villeneuve, dit l'Aumosnierä Archevesque de Valence. Avec la Relation de l'Appareil, Pompe et Ceremonies observées en sa Canonisation à Rome le premier Novembre 1658. Et de ce qui s'est passé en la Feste de ladite Canonisation célébrée en quelques villes pendant huict jours. (Tolosa: Iean Boude, 1659)
Santo Tomás de Villanueva fue de los mayores fustigadores de la fiesta de los toros. El arzobispo de Valencia llegó a preguntarse:
¿Hay brutalidad mayor que provocar a una fiera para que despedace al hombre?
Y, tras calificar este espectáculo de "duro y cruelísimo" denunciaba "en nombre de Jesucristo, a todos cuantos obráis y consentís o no prohibís las corridas" y a todos ellos les conminaba de esta manera:
No sólo pecáis mortalmente, sino que sois homicidas y deudores delante de Dios.
La canonización de Villanueva fue celebrada, paradójicamente, con corridas de toros en Valencia, Zaragoza y otras ciudades.5
Obras completas
La ambiciosa edición moderna de las obras completas de Santo Tomás de Villanueva fue llevada a cabo por la Biblioteca de Autores Cristianos entre 2010 y 2016, en edición bilingüe y crítica de las Conciones y otros escritos del Santo, en 10 tomos (ISBN o.c.: 978-84-220-1511-6.).
Patronazgo

Santo Tomás de Villanueva es el santo Patrón de la prestigiosa Universidad Villanova, ubicada en Pensilvania, Estados Unidos de América y establecida por los agustinos en 1842.
Es el santo Patrón de la Universidad de Santo Tomás de Villanueva en La Habana, Cuba, que fue cerrada por el gobierno cubano en 1961, tras la expulsión de los agustinos, considerados enemigos de la Revolución por sus quejas frecuentes contra el gobierno. Los agustinos exiliados establecieron St. Thomas University en Miami Gardens, Florida, Estados Unidos de América, en 1961.
Igualmente es el santo patrón de numerosos colegios de la orden agustina como el de Granada.
También es patrón principal de la diócesis de Ciudad Real (España).
Su festividad, en el calendario católico, se celebra el 10 de octubre.
También es patrón de la localidad alicantina de Orxeta (Alicante), que celebra sus fiestas patronales el penúltimo fin de semana de septiembre. Lo es además, de Villanueva en La Guajir, Santo Tomás, (Atlántico) en Colombia. y por motivos obvios, de su pueblo natal Fuenllana y de Villanueva de los Infantes. En estos dos últimos lugares su festividad se celebra el 18 de septiembre.

Liturgia y santoral 9/10/19 ML: Ss DIONISIO y COMP.

Memoria libre: SANTOS DIONISIO, obispo, y COMPAÑEROS, mártires
Jonás 4,1-11
Tú te lamentas por el ricino, y yo, ¿no voy a sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad?
Jonás sintió un disgusto enorme y estaba irritado. Oró al Señor en estos términos: "Señor, ¿no es esto lo que me temía yo en mi tierra? Por eso me adelanté a huir a Tarsis, porque sé que eres compasivo y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad, que te arrepientes de las amenazas. Ahora, Señor, quítame la vida; más vale morir que vivir." Respondióle el Señor: "¿Y tienes tú derecho a irritarte?" Jonás había salido de la ciudad, y estaba sentado al oriente. Allí se había hecho una choza y se sentaba a la sombra, esperando el destino de la ciudad. Entonces hizo crecer el Señor un ricino, alzándose por encima de Jonás para darle sombra y resguardarle del ardor del sol. Jonás se alegró mucho de aquel ricino.
Pero el Señor envió un gusano, cuando el sol salía al día siguiente, el cual dañó al ricino, que se secó. Y, cuando el sol apretaba, envió el Señor un viento solano bochornoso; el sol hería la cabeza de Jonás, haciéndole desfallecer. Deseó Jonás morir, y dijo: "Más me vale morir que vivir." Respondió el Señor a Jonás: "¿Crees que tienes derecho a irritarte por el ricino?" Contestó él: "Con razón siento un disgusto mortal?" Respondióle el Señor: "Tú te lamentas por el ricino, que no cultivaste con tu trabajo, y que brota una noche y perece la otra. Y yo, ¿no voy ha sentir la suerte de Nínive, la gran ciudad, que habitan más de ciento veinte mil hombres, que no distinguen la derecha de la izquierda, y gran cantidad de ganado?"

Salmo responsorial: 85
Tú, Señor, eres lento a la cólera, rico en piedad.
Tú eres mi Dios, piedad de mí, Señor, / que a ti estoy llamando todo el día; / alegra el alma de tu siervo, / pues levanto mi alma hacia ti. R.
Porque tú, Señor, eres bueno y clemente, / rico en misericordia con los que te invocan. / Señor, escucha mi oración, / atiende la voz de mi súplica. R.
Todos los pueblos vendrán / a postrarse en tu presencia, Señor; / bendecirán tu nombre: / "Grande eres tú, y haces maravillas; / tú eres el único Dios." R.

Lucas 11,1-4
Señor, enséñanos a orar
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: "Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos," Él les dijo: "Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación.""


SANTORAL:
• San Abraham patriarca, San Bernardo de Rodez, San Cirilo Beltrán, San Deusdedit de Montecasino, San Dionisio, San Domino de Julia, San Gisleno de Hainaut, San Guntero de Brevnov, San Héctor Valdivielso, San Inocencio de la Inmaculada Canoura y compañeros, San Juan Leonardi, San Luis Bertrán, Santa Publia de Antioquía, San Sabino de Bigorre, San Julián Alfredo, San Vitoriano Pio, San Benjamín Julián.
• Beato John Henry Newman.

Imagen
San Dionisio de París (Dionysius, en latín; Saint Denis, en francés), también llamado el 'apóstol de las Galias' y el Santo Sin Cabeza, fue el primer obispo de París donde fue martirizado junto con sus dos compañeros Rústico y Eleuterio, durante una persecución anterior a la de Diocleciano. Aunque no hay unanimidad de datos en los documentos más antiguos, no caben dudas de que Dionisio de París fue objeto de veneración temprana: santa Genoveva, por ejemplo, hizo construir una iglesia sobre su tumba hacia los años 450-460. El nombre de Dionisio figura además en el canon de la misa en algunos de los sacramentarios más antiguos.
Dionisio de París habría llegado a Francia hacia el 250 o 270 desde Italia con seis compañeros con el fin de evangelizarla. Fue el primer obispo de París, y apóstol de las Galias.
Dionisio fundó en Francia muchas iglesias y fue martirizado en 272, junto con Rústico y Eleuterio, durante la persecución de Aureliano. Según creen algunos es en Montmartre (mons Martyrum), o en el sur de la Isla de la Cité, según otros, donde se eleva, en la actualidad, la ciudad de Saint-Denis lugar en el que fueron condenados a muerte.
Según las Vidas de San Dionisio, escritas en la época carolingia, tras ser decapitado, Dionisio caminó seis kilómetros con su cabeza bajo el brazo, atravesando Montmartre, por el camino que, más tarde, sería conocido como calle de los Mártires. Al término de su trayecto, entregó su cabeza a una piadosa mujer descendiente de la nobleza romana, llamada Casulla, y después se desplomó. En ese punto exacto se edificó la célebre basílica de Saint-Denis en su honor. La ciudad se llama actualmente Saint-Denis.
La tradición del culto a San Dionisio de París, fue creciendo poco a poco, dándole a conocer, llegando a confundirlo con Dionisio Areopagita (obispo de Atenas) o con Dionisio el Místico. Esta confusión proviene del siglo XII cuando el abad Suger falsificó unos documentos por razones políticas, haciendo creer que San Dionisio había asistido a los sermones de Pablo de Tarso.
Su fiesta es celebrada el 9 de octubre.

Más Artículos...