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Misa sufragio Gregorio Fernández

Foto de Henar Sastre para el Norte de Castilla

Al cumplirse el 382 aniversario de la muerte del insigne imaginero Gregorio Fernández, la Cofradía Penitencial de la Santa Vera Cruz ofreció una eucaristía por el eterno descanso de su alma.

El maestro nace en Galicia, en la localidad lucense de Sarriá, en 1576. Siendo muy joven inicia su formación artística en el taller de su padre. Con 24 años llega a Valladolid, recalando en el taller de Francisco del Rincón, el escultor más valorado del momento.

Hombre de profunda religiosidad, fue cofrade entre otras de la Vera Cruz, no hacía una sagrada imagen sin antes prepararse con la oración, ayuno, penitencia y comunión, pidiendo a Dios le diera gracia para plasmar en madera su arte.

Para la Vera Cruz hizo tres grandes pasos, que con el devenir de los tiempos se convertirían en cuatro, y que podemos admirar hoy en su Iglesia Penitencial y durante la Semana Santa en nuestras calles: Ecce Homo, Atado a la Columna, Descendimiento y Virgen de los Dolores.

El rey Felipe IV en 1635 llegó a decir de Fernández: " El escultor de mayor primor que hay en estos mis reinos". Falleció en Valladolid el 22 de enero de 1636.

DEP