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Las andas de plata del Lignun Crucis

 

Las Andas de Plata del Lignun Crucis 

Fotografía Antigua del Lignum Crucis

Desde tiempo inmemorial, la cofradía tenia entre sus preseas más valiosas, un pedazo pequeño del Madero Santo, que en los cortejos procesionales, era llevado bajo palio en un sencillo viril. Estimando los Alcaldes y Diputados, no estar a tono con el alto valor de tan singular reliquia, reunidos en cabildo general, el 23 de marzo de 1661, acordaron encargar al artífice Pedro Cortés de la Cruz, la hechura de unas andas de plata, conforme a las condiciones que a continuación se copian:

    Primeramente que yo el dicho Pedro Cortes me obligo de hacer unas andas de plata para la cruz que dicha cofradía tiene conforme a una traza que tengo dada las quales dichas andas an de llevar las piezas de plata siguientes:

    Quatro chapas grandes para el llano del tablero sobre que carga la linterna que haziendolas todo lo posible de lixeras pesara cada chapa dos marcos. Mas seis frisos quatro para el tablero y dos para los banzos que pesaran cinco marcos. Mas doce cañones para los banzos a tres cada uno como esta en la traza que pesaran ocho marcos = los quales dichos veinte y un marcos de plata a ciento y quatro reales de vellon cada uno montan dos mil ciento y ochenta y quatro reales = de la hechura de dicho veinte y quatro marcos a treinta y seis reales marco montan setecientos y cinquenta y seis reales.

    Las molduras de arriba y de abaxo del tablero y nudetes ojas y remates de toda la obra pesaran veinte y quatro marcos. Costara cada marco dorado de oro molido de hechura y metal a todo costa a clnquenta reales que todo montan - mil ducientos reales.

    Todo lo referido monta a toda costa quatro mil ciento quarenta reales de vellon.

    Y en la conformidad que va referida yo el dicho Pedro Cortes me obligo con mi persona bienes... de hazer dichas andas las cuales an de corresponder con la hechura de la cruz con dichos veinte y un marcos conforme a la traza que tengo dada y si llevare algun marco mas se me a de pagar plata y no la hechura y si llevare uno menos se le a de baxar de su valor de quatro mil reales que es el precio en que me obligo a hacerlas a toda costa... y an de pesar dichas andas veinte marcos la qual tengo de dar acabada en toda perfecion para el dia de San Phelipe y Santiago proximo que viene deste presente año de mil seiscientos sesenta y uno y que pueda salir dichas andas en la procesión de. la Santa Cruz de Mayo, a vista de personas que lo entiendan para que declaren de baxo juramento si estan acabadas conforme a la dicha traza y si no las diere acabadas dichas andas para el dia que va referido consiento se me baxe del valor de dichos quatro mil reales cient ducados." Después de la fórmula de ritual firman los otorgantes juntamente con los testigos y el escribano.

Con exactitud debieron ser cumplidas las condiciones estipuladas en la escritura de concierto, cuando el día tres de mayo, fiesta de la Invención de la Cruz, del mismo año, salía por vez primera presidiendo el cortejo procesional.

 Sobre las andas de plata apoyábase un templete de planta poligonal con graciosos arbotantes, que servían a manera de dosel a un grupo de Adán y Eva en torno al árbol del Paraíso en el momento de la caída. El artífice intentó copiar la misma escena de la custodia procesional de la Catedral, cincelada por Juan de Arfe. Sobre el primer cuerpo elévase una gran cruz de bronce guarnecida de cristales y finos ornatos en plata, en cuyo centro ostenta en un óvalo cristalino el inestimable tesoro del "Lignum Crucis". Las andas, tal vez por estar fabricadas en metal precioso, desaparecieron en los días aciagos de la dominación francesa. Se salvó milagrosamente la cruz relicario, que en la actualidad recibe culto, en la hornacina central de un retablo barroco.